Un millón de flores no se colocan solas y es una verdadera bellaza ver cómo fue el proceso. Dior echaba la casa por la ventana, o metía el jardín a través de ellas, para el debut de su nuevo director creativo, y nos lo enseña a través de este vídeo, que se une a la entrevista, la retransimisión en streaming (aunque con algunos fallos) y el tuiteo a tiempo real del desfile. Hay que adaptarse a los nuevos tiempo y generar contenidos para las redes sociales y evitar que se deje de hablar de uno.
Yo me uno a la causa. Pero es que con Dior soy débil.
viernes, 6 de julio de 2012
lunes, 2 de julio de 2012
Gestos
En ocasiones las fotos son muy traicioneras. No conozco a Ricardo Tisci ni a Carine Roitfeld y no puedo aventurar qué es lo pasa por sus cabezas. Pero tampoco puedo dejar de pensar que alguna gente parece ser la viva imagen de ese refrán que dice "la cara es el espejo del alma" y hacen bueno el otro que de "más vale una imagen que mil palabras" y puede que la foto no refleje más que un instante pero juraría que no les ha entusiasmado lo que han visto.
jueves, 28 de junio de 2012
El desfile más largo de la historia
Internet nos permite experimentar formatos que no tendrían sentido si no exitiese. Lo de que un modelo se ponga en un escaparate y haga "vida normal" mientras la gente pasa no es algo que se haga hoy por primera vez, pero sí que es una novedad lo que desde ayer hacen Band of Outsiders en colaboración con Nowfashion, en el que un modelo se cambia de ropa cada 90 minutos en un escaparate de París y así de este modo presentan su colección Primaver Verano 2013 en una performance que durará 60 horas.
Y gracias al streaming cualquier persona en cualquier lugar del mundo puede cotillear y ser miembros de esta experiencia que no tendría sentido si no hubiese alguien al otro lado de la cámara para verlo.
martes, 26 de junio de 2012
Vuelve Veronique Branquinho

En 1997 Veronique Branquinho presentaba su primera colección de
mujer. En 2009 ella era una de las primeras damnificadas por la crisis económica y se veía obligada a cerrar su firma. Ella, junto a Raf Simons (que fue su pareja de 1995 a 2000) y Olivier Theyskens, fueron algunos de los diseñadores que se vieron beneficiados del éxito de "los seis de Amberes" y que hoy es la que está marcando el rumbo de la moda mundial.
Su estilo sobrio y su gusto por lo masculino, en el que la ropa no es nunca más importante ni destaca más que la persona que lo lleva, coincide con una forma de entender la moda que comparten el anteriormente nombrado Simons o Phoebe Philo, y que ha demostrado que esa filosofía tiene su hueco de mercado.
Ayer WWD confirmaba su vuelta . Presentará una colección para mujer este septiembre en París. Tras unos meses convulsos en el que las noticias las ocupaban las salidas, parece que hemos entrado en la etapa de los reencuentros, algunos tan sonados como los de Jil Sander o Hedi Slimane. Ojalá no sea el último regreso.
jueves, 21 de junio de 2012
El logo
Cuando en 1962 Yves Saint Laurent y Pierre Bergé deciden crear su propia firma de moda tras el desagradable incidente ocurrido en Dior, una de las primeras cosas que hacen es acudir a Adolphe Jean-Marie Mouron, más conocido como Cassandre, probablemente el diseñador gráfico y tipografista más importante en aquel momento, para que les diseñe el que será el logotipo de su marca.
Cassandre se reune con ellos en el restaurante Le Débarcadère de París y les presenta únicamente un boceto, ese original que está enmarcado tras el teléfono y que permaneció en la casa de Yves hasta el día de su muerte, un trabajo bastante alejado de sus aneriores tipografías, que solían destacar por su estricta geometría, y que en este caso abandonó para jugar con el degradado de color (puede verse mejor aquí) inspirado en la tipografía de las lápidas funerarias romanas.
Hoy despertamos con la noticia de que Hedi Slimane (autor de esta foto en blanco y negro y nuevo director creativo de la firma) no solo va a cambiar el concepto de la marca sino también su nombre, que pasará a llamarse "Saint Laurent Paris". Yo, que soy una romántica, me pregunto que pasará con el logo.
miércoles, 20 de junio de 2012
Absolut 10 - El hombre tras Abe the Ape
El mundo de la moda es un mundo de luces y sombras. Sobre todo en lo que se refiere al trabajo que cuesta sacar adelante una colección.
Por norma general se concentra toda la atención bajo una sola persona,
el diseñador, que es el que lleva el mayor peso y responsabilidad pero
que necesita el apoyo de un equipo para sacar adelante el proyecto.
A veces las personas que rodean a la figura principal son tan interesantes o más que el propio protagonista. Y quizás así podría contarse la trayectoria, corta pero llena de proyectos, de Abraham Menéndez, un asturiano graduado del IED que ha enfocado su carrera hacia la ilustración y la estampación, colaborando con gente tan dispar como Moisés Nieto, Alberto Puras, Leyre Valiente, Steve Mono o la modelo española Vanesa Lorenzo que se ha lanzado al mundo del diseño con una colección de tan sólo 13 piezas pero que ya se ha vendido al completo para Pez y que en Estados Unidos venderá Opening Ceremony. En ella destacan las pajaritas cuyos beneficios íntegros irán destinados a la Fundación Mozambique Sur.
Y es que Abraham es también lo que hoy en día llaman un “emprendedor” y ha creado su propia marca Abe the Ape en la que demuestra que el diseño puede estar en cualquier lado y las vajillas, decoradas a mano y con un proceso absolutamente artesanal no tienen por qué ser algo aburrido o anticuado. De hecho se han convertido ya en un pequeño lujo al alcance de cualquiera gracias a su web o en Do en Madrid en la calle Fernando VII, 13).
Pero hay otra faceta que nadie debe perderse: su alter ego bloguero. Sus alter egos para ser más exactos, ya que en realidad mantiene dos blogs: uno de ellos llamado Trabajo ocasional de un esclavo en el que se pueden seguir sus colaboraciones y los proyectos en los que participa y La soledad del diseñador de fondo el que es probablemente uno de los mejores y más completos blogs sobre fotografía de moda en español, con decenas de fotos por post y una forma de escribir tan personal y única que hacen que una vez que lo has visitado no puedas dejar de volver.
En un mundo en el que mucha gente busca la fama a cualquier precio y no siempre a través del trabajo duro, personas con la creatividad y el gusto por el trabajo bien hecho como Abraham Menéndez son las que deberían copar las portadas.
A veces las personas que rodean a la figura principal son tan interesantes o más que el propio protagonista. Y quizás así podría contarse la trayectoria, corta pero llena de proyectos, de Abraham Menéndez, un asturiano graduado del IED que ha enfocado su carrera hacia la ilustración y la estampación, colaborando con gente tan dispar como Moisés Nieto, Alberto Puras, Leyre Valiente, Steve Mono o la modelo española Vanesa Lorenzo que se ha lanzado al mundo del diseño con una colección de tan sólo 13 piezas pero que ya se ha vendido al completo para Pez y que en Estados Unidos venderá Opening Ceremony. En ella destacan las pajaritas cuyos beneficios íntegros irán destinados a la Fundación Mozambique Sur.
Y es que Abraham es también lo que hoy en día llaman un “emprendedor” y ha creado su propia marca Abe the Ape en la que demuestra que el diseño puede estar en cualquier lado y las vajillas, decoradas a mano y con un proceso absolutamente artesanal no tienen por qué ser algo aburrido o anticuado. De hecho se han convertido ya en un pequeño lujo al alcance de cualquiera gracias a su web o en Do en Madrid en la calle Fernando VII, 13).
Pero hay otra faceta que nadie debe perderse: su alter ego bloguero. Sus alter egos para ser más exactos, ya que en realidad mantiene dos blogs: uno de ellos llamado Trabajo ocasional de un esclavo en el que se pueden seguir sus colaboraciones y los proyectos en los que participa y La soledad del diseñador de fondo el que es probablemente uno de los mejores y más completos blogs sobre fotografía de moda en español, con decenas de fotos por post y una forma de escribir tan personal y única que hacen que una vez que lo has visitado no puedas dejar de volver.
En un mundo en el que mucha gente busca la fama a cualquier precio y no siempre a través del trabajo duro, personas con la creatividad y el gusto por el trabajo bien hecho como Abraham Menéndez son las que deberían copar las portadas.
lunes, 18 de junio de 2012
Las calles de NY
Una de las mayores paradojas de la moda es la necesidad de las firmas de crear una imagen de marca dentro de la mente de los compradores y el público en general a través de un producto que por definición es cambiante cada temporada.
Salvo contadas excepciones y con piezas muy características como pueden ser el traje de tweed de Chanel o la gabardina de Burberry Prorsum, que son iconos ya de la marca y deben estar siempre presentes en las colecciones de esas firmas, en las demás el trabajo de crear un estilo propio y reconocible se debe hacer a través de las líneas, el patronaje, colores, estampados... que no solo deben identificarte sino que a la vez deben diferenciarte del trabajo que hacen los demás diseñadores y el que han hecho los diseñadores previamente. Y aunque esto sería lo más lógico, la realidad es que en algunas marcas el único elemento en común entre una colección y la siguiente es que ambas llevan la misma etiqueta, y todo esto independientemente de que hayan sido diseñadas o no por la misma persona, y resulta prácticamente imposible encontrar puntos en común o una continuidad.
Sería lógico que en las campañas de publicidad también se siguiese una evolución en el discurso ya que es para mucha gente su única aproximación a la marca al no estar pendientes temporada tras temporada de todas y cada una de las colecciones, pero desafortunadamente sucede le mismo que ocurre con la ropa.
Por eso es de agradecer la unidad que está dando Givenchy a las fotografías promocionales de sus colecciones resort y prefall. En calles de Nueva York, al aire libre, en la que reconocemos las estaciones por la nieve o las mangas cortas de los espontáneos que pasaban justo por detrás de la modelo y que salen en la foto. En la que el movimiento lo da la señora de camiseta roja y leggins, un taxi o una señora con un carrito de un bebé.
En estos tiempos tan cambiantes, un poco de coherencia en un discurso siempre es de agradecer. Aunque solo sea en el de enseñar un vestido.
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