Cuando en 1962 Yves Saint Laurent y Pierre Bergé deciden crear su propia firma de moda tras el desagradable incidente ocurrido en Dior, una de las primeras cosas que hacen es acudir a Adolphe Jean-Marie Mouron, más conocido como Cassandre, probablemente el diseñador gráfico y tipografista más importante en aquel momento, para que les diseñe el que será el logotipo de su marca.
Cassandre se reune con ellos en el restaurante Le Débarcadère de París y les presenta únicamente un boceto, ese original que está enmarcado tras el teléfono y que permaneció en la casa de Yves hasta el día de su muerte, un trabajo bastante alejado de sus aneriores tipografías, que solían destacar por su estricta geometría, y que en este caso abandonó para jugar con el degradado de color (puede verse mejor aquí) inspirado en la tipografía de las lápidas funerarias romanas.
Hoy despertamos con la noticia de que Hedi Slimane (autor de esta foto en blanco y negro y nuevo director creativo de la firma) no solo va a cambiar el concepto de la marca sino también su nombre, que pasará a llamarse "Saint Laurent Paris". Yo, que soy una romántica, me pregunto que pasará con el logo.














