Mostrando entradas con la etiqueta París Alta Costura Otoño 08. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta París Alta Costura Otoño 08. Mostrar todas las entradas

miércoles, 27 de enero de 2010

Seamos sinceros

De los más o menos 20 desfiles que se organizan de Alta Costura, realmente, nos interesan dos: Chanel y Dior.

Por supuesto no dejaremos de ver y opinar sobre los desfiles de Valentino, Jean Paul Gaultier, Givenchy (mi favorito hasta el momento) o Armani Privé. Y hasta puede que uno de ellos o de los desconocidos como Anne Valeria Hash o Maurizio Galante sean los que más nos gusten por su frescura o modernidad (nunca se sabe...)

Pero seamos sinceros, aquí lo que todos quiern ver y cuanto antes es el trabajo de Galliano y de Karl Lagerfeld y comprobar si están a la altura de nuestras expectativas.

En mi caso, y como es bien sabido, las expectativas con Dior son altísimas y con Chanel prácticamente inexistentes.

El desfile de Dior ha sido, para mi, un poco decepcionante.
Me ha gustado. Y es que como no me va a gustar. Todo es bonito, pero a la vez todo está visto. No hay sorpresa. Cuando lo que más me llama la atención en un desfile de Alta Costura de Galliano para Dior son las combinaciones de colores de guantes, zapatos y vestidos, por crear unas armonías que en otras manos posiblemente resultarían ridículas, me parece que algo ha fallado.


Muchos achacan este estancamiento creativo a la necesidad de vender, y más en estos tiempos de crisis en los que la máxima de "si algo funciona no lo toques" parece tener más sentido que nunca. Espero que ese sea realmente la causa y no la falta de nuevas ideas. Lo deseo de todo corazón.

Porque una teoría ronda mi mente desde hace una temporada... ¿Soy la única que piensa que Galliano repite el tema de la colección de mujer en la de hombre de la siguiente temporada?


Aunque probablemente sea solo un guiño...


Y después está Chanel. Aquí hace mucho que yo no espero nada. Y a veces consigue sorprenderme, casi siempre para mal, aunque alguna vez lo ha hecho de forma agradable. Pero esta no ha sido una de esas ocasiones. Cada vez sus colecciones son más Karly, lleno de autoreferencias: mitones, corbatas negras, tejidos llenos de brillos...y menos Coco.


Por eso prefiero ver los desfiles de Chanel desde el apartado de detalles. Ahí es donde se puede apreciar el verdadero espíritu de la Maison. En el maravilloso y delicado trabajo de sus costureras, que siguen marcando la diferencia con otras casas.


Por ejemplo en la costura de este vestido,esa especie de cicatriz que recorre este vestido y que según explica Eugenia de la Torriente en su artículo de El País necesita tres horas de costura para un único metro de tela o las 700 horas que se necesitaron para la cola del vestido que cerró el desfile.

Y por último una maldad de las mías...


¡He descubierto la inspiración de esos peinados corazón! Es Mom de Futurama
(lo más parecido a Karly en dibujo animado, por cierto...)



viernes, 4 de julio de 2008

Gaultier, Valentino y ¿una coincidencia?

Del desfile de Jean Paul Gaultier me gustaron especialmente sus looks más Hermès


y este vestido/ave del paraiso


el resto la verdad no me ha entusiasmado.

Y la primera colección de Alta Costura de Alessandra Facchinetti para Valentino ha sido lo que se esperaba de ella: sobria, respetando el legado del maestro

pero sin nada nuevo ni realmente emocionante, aunque hay piezas realmente bonitas y que estoy segura que triunfarán en alguna alfombra roja.


De remate del post una curiosidad:

Dior prét-a-porter primavera 2008

Dior Alta Costura otoño 2008

Givenchy Alta Costura otoño 2008

Sí a la evolución. No a la coincidencia.

jueves, 3 de julio de 2008

Sí a Chanel, no a Karly

Para empezar una confesión. Yo cada desfile de Chanel lo veo sin ilusión y con un montón de prejuicios al imaginarme que se le habrá ocurrido a este mamarracho diseñador en su último desfile.

Así que cuando comencé a ver el desfile del martes me llevé una grata sorpresa de inicio. Si hasta había vestidos que me gustaban...

¡Hasta me gustaban los zapatos!


Pero de repente Chanel desapareció y apareció Karly, en su línea habitual,

sus mangas dignas de baile de Ugly Betty

o directamente horrorosas

¿por qué?
¡que no eres Viktor&Rolf!
y sus mamarrachadas, claro
O sea, las despropositos de siempre.

Menos mal que Lacroix y Givenchy no decepcionan.

Nota: ya sabeis lo del retraso, pero me alegra haber coincidido con la opinión del Sr. Quinquillero sin haberlo leído.

miércoles, 2 de julio de 2008

Lisa Fonssagrives

Esta señora es la inspiradora de la colección de alta costura que presentó John Galliano el lunes el Museo de Rodin de Paris

Fue una de las primeras modelos con nombre propio. Nacida en Suecia, forja su carrera en París gracias a grandes fotógrafos: Horst P. Horst, Richard Avedon, Erwin Blumenfeld, Man Ray, Edgar de Evia, George Hoyningen-Huene, George Platt Lynes, Penn y Fonssagrives (y estos dos últimos fueron también sus maridos).

Sus 17 pulgadas (43.18cm) de cintura la hicieron la modelo ideal para el New Look de Dior.

Fue una de las más grandes durante los años 40 y 50 y aparecio en más de 200 portadas de Vogue.

Además también trabajó cómo fotógrafa, diseñadora y escultora, estando representada por la Galería Marlborough Gallery de Manhattan.

Galliano confesó que la idea de esta colección nació de una conversación que tuvo hace dos años con Irving Penn, ya que él le hizo ver la importancia de Lisa en su trabajo, lo que le hizo bucear en su trabajo, su figura y sus esculturas.

La colección tiene dos grandes bloques de color, y supone una vuelta al clásico New Look de Dior: cinturas marcadas con cinturones, faldas con vuelo, vesidos de tul y patrones arquitectónicos.

Blanco y Negro

¿momento prada?


Pasteles


Y un momento felino

Una maravilla, cómo siempre.

Pd: a partir de hoy los post llevarán un poquillo de retraso porque no dispongo de internet por las tardes y los desfiles que comentaré serán los de dos días antes, las noticias estarán desactualizadas y esas cosas. Espero sepais perdonarme. Y prometo que intentaré no repetirme demasiado.