jueves, 26 de abril de 2012

El futuro ya está aquí


Puede que el mundo actual se parezca más de los que pensamos a la Guerra de las Galaxias. Parece que el Lado Oscuro se ha ido apoderando de todo y puede que finalmente no tengamos más remedio que unirnos a la Resistencia y buscar refugio en la ciencia ficción que pueblan las sudaderas que propone Ghesquière en su última colección.

Un caballero Jedi debe superar tres pruebas para demostrar su sabiduría, habilidad y dedicación. Ghesquière lleva 15 años demostrando que de las tres cosas tiene de sobra y que además va unos metros por delante de todos los demás.
O simplemente va abriendo camino. Sus propuestas no son sencillas. Muchas veces ni siquiera son "bonitas" pero tarde o temprano (más bien temprano) llegan a la calle y son otros diseñadores y las tiendas "low cost" las que siguen su estela.

Vivimos preocupados por un futuro que no sabemos qué nos deparará. En épocas así es habitual poner la vista en el espacio exterior, en lo inexplorado, en la fantasía de la posibilidad que ofrece muchas oportunidades. Los años 60 fueron la meca de la ciencia ficción impulsada por la carrera espacial y la guerra fría. Hoy los miedos son distintos y las propuestas más arriesgadas buscan el casi  imposible equilibrio entre la tradición y la modernidad, en un ejercicio que podría titularse "Cómo vestirá la mujer del futuro" como el que presentó Balenciaga en su colección para el Invierno 2012 en el que por ejemplo un vestido sigue siendo un vestido pero poco tiene que ver con los que se ven en la calle y a la vez lo sentimos todo muy cercano al identificar siluetas y estampados de los años 80.

El futuro más verosimil, que no el real, es el que reconocemos. Por eso siempre tenemos que revisitar al pasado porque en realidad es lo único que tenemos. No hay más que ver Blade Runner para darnos cuenta. Y mejor pasado que Balenciaga pocos hay. Por eso ese sombrero que lleva Charlotte Gainsbourg es  futuro. Porque es un rediseño del original que creó Balenciaga para una novia  y que a su vez se inspiraba en los sombreros que utilizaban los pescadores de su Getaria natal. La historia que se repite pero que cada vez es distinta.

La fotografía es de Jean-Paul Goude para Harper's Bazaar

5 comentarios:

Mad Enkar dijo...

Muy fan del post en general, pero la afoto para el Pinterest!
Besissss

gratis total dijo...

POr fin veo que mi coñazo con Ghesquière empieza a dar sus frutos, y por fin lo vais colocando en el lugar que se merece

Analu dijo...

Hola, acabo de conocer tu blog, que original!
Te invito a pasar por mi blog
http://elbauldeanalu.blogspot.com y si te gusta me sigues.
Gracias. Besos

tabaquismo dijo...

que entrada mas graciosa, sigue así

DollHouse dijo...

My daughter and I when to Doll House to buy a Sherri Lee dress that my daughter was obsessed with. I received no service from the sales staff until I asked. They gave my daughter a few styles to try on when asked what size my daughter would be, she pointed at the dress my daughter had on and said “that size”. I noticed that the dresses had no size tags on them and when I asked the sales staff about that, they got frustrated with me and gave no explanation. So I left the store with a much deflated daughter, went home and ordered the dress online and saved $200.