jueves, 31 de enero de 2008

Yo soy una cucaracha, un cuervo, una pantera


El negro es el principio de todo, el punto cero, la silueta. Primero viene el continente y después el contenido. Sin sus sombras, ssu relieve y su ayuda sería como si los demás colores no existieran. Al mismo tiempo, es la suma de todos los colores. Es voluble, cambiante, nunca es igual. Existe una gran variedad de tonos negros: el negro suave de las transparencias, el negro apagado y triste de los crespones de luto, el negro noble e intenso del terciopelo, el negro riquísimo del tafetán o la fuerza de la seda (faya), el negro resbaladizo del satén, el negro alegre y oficial del charol... El negro hace que la lana parezca carbón, da la algodón un aire rústico, y confiere a los nuevos tejidos un toque travieso.
La nieve me resulta algo ajeno, no me gusta la leche y las novias de mis desfiles llevan siempre trajes multicolor. Sólo tolero el blanco en las deslumbrantes casas encaladas del os países mediterráneos. Me hipnotizan los tonos rojos y dorados. Se dice que éstos, junto al negro, son los colores de la locura. No en vano el director Ingmar Bergman filmó un piso totalmente pintado de rojo en Gritos y Susurros. Hay que decir que el negro es el auténtico pilar del sur, una presencia tranquilizadora, algo visible: ya he hablado de los sutiles matices que pueden dársele al negro, como en los cuadros de Fran Hals o Velázquez, de los hábitos de las monjas arlesianas de mi infancia, a los que el sol arrancaba destellos diversos. Incluso me atrevería a afirmar que el negro tiene un aroma propio que los otros colores hacen desaparecer bajo el sol. Se puede decir los mismo del negro de los toros, que tantos adjetivos poéticos arranca a la entusiasmada afición. Al contrario que el blanco, el negro puede penetrarse, tiene espesor, es voluptuoso, una pequeña mancha negra puede contener todo un mundo. Es casi imposible resistirse al guache que sale de un tubo, a la pintura acrílica color negro oscuro que resbala por el bote, a la tinta china que mancha el frasco o al negro en cualquier otro lugar. Vienen ganas de tocarlo, de extenderlo con grandes pinceladas o incluso con las manos. El negro es, al mismo tiempo, materia y color, luz y sombra, cuyo elogio definitivo cantó Barthes. El negro no es ni alegre ni triste. Es atractivo, elegante, perfecto e indispensable. Es tan difícil resistirse a él como a la noche. Los niños no deberían temerle ya que, aunque su misterio puede provocar miedo él mismo desvela sus secretos.

CHRISTIAN LACROIX



Me encanta ir vestida de negro riguroso (una vez llegaron a preguntarme si llevaba luto). Y no soy la única.



¿Alguna cucaracha más por ahí?

15 comentarios:

chicochuc dijo...

Cuando voy de negro me suele gustar romperlo con algo de color (bolso, zapatos, cinturon, algo al cuello...). Si no me siento demasiado de funeral.
Entre los modelitos que has puestos, el de Jenifer Aniston me parece que es el unico que no es excesivamente negro. Me encanta! Y el de Audrey por supuesto!
Besos

María dijo...

Adoro el negro!!!!

Soy fan confesa de este color tan sumamente reconfortante. Cuando te levantas una mañana con mala cara, con los michelines desbordados o con sensación de taponcillo... te plantas un jean oscuro, una buena shirt negra y un taconzo y eres otra!!!

El lbd perfecto -ese que no existe- es el mejor invento de la historia.

Con un pantalón sastre negro puedes hacer cientos de miles de combinaciones.

El negro es mi color fetiche... y eso que ahora que se acercan los calores estoy deseando ponerme colorines... pero siempre vuelvo al negro. Siempre.

Moi dijo...

Hola! A mí también me encanta el negro. Lo adoroooooo! Yo también me lo suelo poner col algo de color. Hoy por ejemplo llevo vaqueros negros, botas negras por fuera, camiseta negra, jersey fuxia y collar rollo perolas-chanel.

Me hago pis de la risa con el abrigo Chanel de tu perrita. Es genial

alterego dijo...

Soy negro-adicto. Me da una seguridad que ningún otro color puede darme. Es tranquilidad y misterio a la vez.
Qué bonita la cita de Lacroix.
Bss, my sister in black!

thesil dijo...

Sí!!!Yo!!!! Me encanta el negro, es mi color base, el que más abunda en mi armario y me encanta combinarlo con complementos de tonos fuertes. Es una apuesta segura, nunca falla, nunca te ves mal y es elegante.
Un beso

Sara dijo...

Me encanta el negro, porque siempre es fácil de combinar y viste como ningún otro color. Además, hace más delgada.

Me gusta muchísimo el vestido de Jennifer Aniston. Bueno, y su pelo. Menuda novedad... jejeje.

Un beso

Don Otto Más dijo...

Cuando era huesiloca me gustaba el negro, porque así disimulaba mi huesilocura que tanto me acomplejaba. Ahora prefiero las cosas claras, porque así se me marcan más los pectorales, sabes? XDDD Super-ficial que soy :)
Como ya habrás supuesto, estuve en Tiffany's, aunque sin desayuno ;)

aka scrunchie girl dijo...

A mí es que el negro me queda fatal. Pero que gran hombre, mejor modisto y excelente poeta es el señor Lacroix, lo amo por encima de todos los Gallianos. Y Nina Garcia, me encanta esa mujer. Beso!

aka scrunchie girl dijo...

A mí es que el negro me queda fatal. Pero que gran hombre, mejor modisto y excelente poeta es el señor Lacroix, lo amo por encima de todos los Gallianos. Y Nina Garcia, me encanta esa mujer. Beso!

iria dijo...

Cuando voy de negro suelo hacerlo de arriba a abajo, o como mucho combinarlo con gris. Pero me cuesta mezclar negro con colorines.

¿La niña de la segunda foto es Ellen Page? Qué monada, por Dior. Debes ver Juno si no la has visto aún, es un peliculón.

Un besito, Di.

Lucio dijo...

El negro es al color que siempre vuelvo,a veces le engaño con el verde,o el rojo pero siempre vuelvo a él,es elgante,fácilmente combinable y es de lo que nunca te aburres,me encanta.
El discurso de Lacroix es precioso.

Raquel dijo...

Si yo no tuviera genes andaluces seguramente sería una cucaracha contínua, menos mal que nací en Córdoba,que sino....

Aretha dijo...

Me encantan los estilismos en negro, son perfect!

haquiles2001 dijo...

Con lo guapos/as que estamos todos vestidos de colorines,yo prefiero los verdes y los naranjas,los azules y los rojos y que vengan los estampados rabiosos y florales que nos alegren la vista y la vida,demasiadas cosas oscuras hay en el mundo.
¡Viva el color¡¡
Por cierto, en H&M(empresa a la que me debo)vamos a estrenar una colección con estampados de Marimeko que promete dar muchas alegrías,nos vemos allí entonces,besos

desde el Pacífico dijo...

Sólo en ocasiones visto de negro pero lo que no me gusta en serio son los zapatos de ese color. Los tengo en variados tonos de café y sólo uso los negros cuando es estrictamente necesario.